Basada ligeramente en “Mucho Ruido y Pocas Nueces” (o “Much Ado About Nothing” para nuestros amigos americanos) de William Shakespeare, “Con Todos Menos Contigo” (o “Anyone but you” para… ya saben) nos presenta a Sydney Sweeney (Euphoria) como Bea y a Glen Powell (Top Gun: Maverick) como Ben, quien después de lo que pareciera una inolvidable cita termina convirtiéndose en una mala experiencia para ambos, así que hacen lo más normal posible y deciden odiarse mutuamente. Eso es hasta que la mejor amiga de Ben y la hermana de Bea se conocen, se enamoran y deciden casarse en Australia haciendo un inevitable reencuentro en donde por presión social y familiar tendrán que fingir ser pareja dándonos así un arranque de trama muy conocida para todos.
La nueva película de Will Gluck, quien anteriormente nos había entregado “Friends With Benefits” y lo que hasta ahora ha sido su logro mas aplaudido “Easy A”, regresa a las comedias románticas con este largometraje cuyos protagonistas se roban todo, más cuando están juntos, esto se debe a que el guión toma cada cliché posible del libro tanto en situaciones como en personajes y opta por no esmerarse en entregar algo nuevo o revolucionario, al contrario sabe perfectamente lo que es y es justo ahí cuando tiene su mayor fortaleza. No intenta venderte una obra de arte ni intenta cambiarte la vida, busca divertirte y en gran parte lo logra, de nuevo, gracias a la gran química de Sweeney y Powell.
¿Es acaso “Con Todos Menos Contigo” la película que cambiará la forma de hacer rom-coms?
Definitivamente no. ¿Es la peor película de enero y posiblemente del año? Tampoco. Te hará reír y, dependiendo de la generación que seas, te hará sentir viejo o no. Te hará preguntarte sobre la manera en que tratan las emergencias en Australia, buscará entretenerte y en la gran mayoría del tiempo lo logrará, aunque sea más por la química de sus protagonistas que por el guión de la misma.
⭐️⭐️ de 5





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