
Hace 30 años se estrenaba la película “El Cuervo” con Brandon Lee como estelar, al igual hace más de 30 años el cine quedó marcado por la tragedia en set de Lee que no solo cobró su vida sino una carrera prometedora pero cuyo legado quedó incrustado en la película dándole casi instantáneamente un estatus de culto y que hasta la fecha a pesar de remakes, secuelas y hasta una serie sigue sin poder ser superada, ahora con una nueva visión de Rupert Sanders y un nuevo cuervo a cargo de Bill Skarsgård, quien de nueva cuenta se pinta la cara para matar a gente, El Cuervo se estrena para poner a prueba si la producción está a la altura de sus precursoras, spoiler, no lo está.

Pero seamos justos al respecto, el problema principal de cualquier película que se haga sobre “El Cuervo” siempre será la obvia comparación con la versión del ‘94 la cual muchos se han olvidado esta de igual manera basada en una serie de cómics creados por James O’Barr inspirados tras un suceso trágico en los cuales encontró una manera de desahogo y afrontamiento frente a la triste situación. Entonces la ambientación del mundo del Cuervo siempre estuvo rodeado de la tragedia, el amor y la venganza, algo que Lee logró plasmar en su momento y que ahora Skarsgård tiene la oportunidad de explorar alejándose lo más posible a Lee y acercándose más a Eric Draven, cuya muerte de su amor, junto con la de él, lo aleja del mundo de los muertos y lo trae de vuelta al de los vivos para vengar y traer equilibrio de vuelta entre ambos mundos teniendo principalmente el poder de la inmortalidad.

El problema principal de esta nueva versión es que busca alejarse lo más posible de la versión original que se pierde en su mismo mundo intentando encontrarle una filosofía a su historia de más volviéndola por momentos aburrida y repetitiva, pero cuando arranca, ahí es donde viene la paga por esperar, dándonos secuencias interesantes de acción junto a un soundtrack muy acorde a la ambientación.

En cuanto a la actuación todos cumplen de una manera estándar más no extraordinaria, la química entre Skarsgård y FKA twigs no se siente forzada al contrario, si logra funcionar como justificación para lanzar la trama principal de venganza mientras que Danny Huston como el malvado Vincent Roeg deja mucho que desear pero más que por su actuación es realmente porque al personaje no le dan los elementos necesarios para realmente sentirse como una amenaza o simplemente un estatus de jefe final.

Son precisamente este tipo de elementos que hacen que el Cuervo no sea exactamente mala, es una película entretenida pero olvidable cuyo peor enemigo será el mismo de todas las versiones que le sigan, el legado de su antecesora que marcó un antes y un después de muchas cosas en la industria fílmica, tanto de seguridad como de lo que pudo haber sido la carrera de Brandon Lee, y en la cuestión del Cuervo, queda claro que no importa cuánto tiempo pase ni que tanto te esfuerces, nunca podrás superar un legado, tal vez hay cosas que no valen la pena regresar a la vida.
*** de *****
Dirigida: por Rupert Sanders
Guión: Zach Baylin, Kevin Cornish, Cliff Dorfman
Reparto: Bill Skarsgård, FKA Twigs, Danny Huston
Título original: The Crow





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