
Texto y fotografías por: Néstor López (nstrlpz)
El Petco Park de San Diego se convirtió anoche en el epicentro de una celebración cargada de nostalgia, energía y comunidad, con un cartel que reunió a tres pilares del pop punk contemporáneo: A Day To Remember, Yellowcard y The Wonder Years.

Desde las primeras horas de la tarde, miles de asistentes comenzaron a llenar el recinto, listos para una jornada que combinó emotividad, agresividad y un sentido de pertenencia palpable en cada rincón del estadio.


The Wonder Years fueron los encargados de abrir la noche con un set enérgico y emotivo, repasando temas como “Came Out Swinging” y “Low Tide”. La banda originaria de Filadelfia conectó de inmediato con el público, que respondió con coros masivos y los primeros moshpits de la jornada, marcando el tono que dominaría el resto del evento.


Minutos más tarde, Yellowcard trajo una dosis de nostalgia al escenario. Con “Lights and Sounds”, “Way Away” y el himno “Ocean Avenue”, la banda reafirmó su estatus como una de las agrupaciones más queridas de su generación. Ryan Key agradeció la respuesta del público y recordó la importancia de San Diego en la historia de la banda, provocando uno de los momentos más emotivos de la noche.




El turno final fue para A Day To Remember, quienes transformaron el Petco Park en una ola de energía pura desde el primer acorde de “The Downfall of Us All”. Con un setlist que incluyó clásicos como “All I Want”, “If It Means a Lot to You” y “Right Back at It Again”, la banda liderada por Jeremy McKinnon desató una sucesión de circle pits, crowd surfing y coros ensordecedores.

Entre canción y canción, McKinnon se dirigió al público para agradecer su apoyo y anunció que la banda trabaja en nueva música, prometiendo un pronto regreso a los escenarios californianos. La declaración fue recibida con una ovación que pareció estremecer el recinto completo.
Visualmente, el espectáculo fue impecable: juegos de luces sincronizados, pirotecnia y una producción que reforzó la intensidad característica de A Day To Remember. La interacción constante con los fans —saltos, llamadas al mosh y la clásica división del público para un wall of death— reafirmó el vínculo que la banda mantiene con su audiencia.


Al cierre, “All Signs Point to Lauderdale” sirvió como despedida y detonante final de una noche que mezcló la furia del hardcore con la melancolía del pop punk de los 2000. Entre aplausos, abrazos y sudor, el mensaje fue claro: el género sigue vivo y encuentra en estos encuentros masivos su mejor refugio.

Agradecimientos a Live Nation San Diego y el personal de Petco Park por todas las atenciones.





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